Presentación: 500gr
La elección de una glicerina orgánica como base para tus jabones no solo es una decisión ética, sino técnica. Al combinarla con plantas calmantes como la caléndula y la manzanilla, estás creando un producto de grado terapéutico ideal para pieles sensibles o irritadas.
Aquí te detallo por qué esta combinación es “el equipo ideal” para el cuidado de la piel:
1. Hidratación Profunda y Real
A diferencia de las bases de jabón comerciales que suelen eliminar la glicerina natural para venderla por separado, la glicerina orgánica es un humectante natural.
Atracción de humedad: Atrae el agua del ambiente hacia la piel, manteniéndola hidratada.
Sin químicos agresivos: Al ser orgánica, está libre de Lauril Sulfato de Sodio (SLS) y parabenos, lo que evita que los extractos de las flores pierdan su efectividad.
2. Potenciación de los Activos Botánicos
La glicerina orgánica actúa como un vehículo excepcional para las propiedades de las plantas:
Caléndula: Es famosa por ser cicatrizante y antiinflamatoria. En una base orgánica, estos principios activos penetran mejor en la barrera cutánea.
Manzanilla: Aporta bisabolol, que calma rojeces. La suavidad de la glicerina orgánica asegura que el efecto relajante de la manzanilla no sea anulado por detergentes sintéticos.
3. Equilibrio del pH
La piel tiene un manto ácido natural. Los jabones orgánicos de glicerina suelen tener un pH más neutro y balanceado que los jabones industriales. Esto es crucial cuando usas caléndula y manzanilla, ya que generalmente se busca tratar:
Dermatitis o eccemas.
Piel de bebés o ancianos.
Irritaciones post-depilación o afeitado.






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